El niño y la mariposa

Cuenta la historia que un niño creció en medio de mucho sufrimiento. Así aprendió a ayudar a los demás y no solo a sí mismo… y así creció y se hizo grande, y generoso. Se ganó el cariño de muchos. Y la indiferencia de otros, que lo miraban con envidia, recordando lo que se habían olvidado de ser.

Una mañana, se levantó con el primer rayo del sol y aroma de coco en al aire.

Vió un capullo. Uno de esos que los gusanos contruyen para protegerse durante el tiempo que necesitan para madurar, transformándose en algo nuevo y hermoso. El niño vió como algo intentaba abrirse paso a través de las finas paredes. Parecían tan gruesas y duras para el pobre ser que intentaba salir… ¿sería capaz?, se preguntaba, preocupado.

Movido por su miedo, el niño se acercó y, con delicadeza, resquebrajó un pedazo de la pálida cobertura, dejando al incipiente ser a la vista. La mariposilla, tímida, se tapaba con las alas, que permanecían enganchadas a su cuerpo como un lindísimo vestido transparente.

El niño esperó a que la mariposa abriera sus brazos y alzase el vuelo.

Y esperó, y esperó…

hasta que se fue, aburrido de tanto esperar lo que pensaba que debía suceder.

Lo que nadie le dijo al niño es que si ayudas a esa larva a salir antes de que llegue su tiempo, cuando lo haga no podrá despegar sus alas.

Él se fue, por aburrimiento, y ella murió por falta de tiempo.

Pergamino de los cuentos

Libertad caminaba por la orilla del lago, ligera y rápida. Poder se acercó, con su andar lleno de fuerza, tan convencido…

LIBERTAD: Estoy asustada. El vecino de la casa de al lado se cuela a veces en en casa… entra sin preguntar.

PODER: ¿Quién?

LIBERTAD: Miedo, se llama. Dicen que vive aquí desde que se puso la primera piedra de este lugar. Y que cuando menos te lo esperas, entra en casa y se lo lleva todo.

PODER: A mi me desaparecen cosas… quizás es él…

LIBERTAD: ¡Se me ha ocurrido una idea! Estemos juntos. Avisémonos… y cuando uno duerma, el otro vigila.
Desde ese día, en la aldea todos duermen tranquilos y ya no ha desaparecido nada más.